Queremos comenzar repasando los conceptos básicos que hay entorno a una perfecta desinfección de la clínica dental, ya que hay muchos pequeños detalles que pueden marcar la diferencia entre una desinfección efectiva y una limpieza básica.

A continuación, te presentamos puntos clave para tener en cuenta.

Antes de nada, debemos concienciarnos de que la transmisión de enfermedades, hoy en día, es de alto riesgo. Millones de personas viajan por todo el mundo todos los días, y existe la posibilidad de que esas personas lleven consigo virus, bacterias, etc. (Coronavirus, VIH, Tuberculosis, Hepatitis…)

Y puede que estas personas sepan que son portadoras de un virus, pero también puede ser que lo desconozcan.

Es por ello por lo que debemos tratar a todos nuestros pacientes como pacientes de riesgo, y extremar las precauciones si cabe, cuando seamos conocedores de que son portadores de una enfermedad.

Tipos de transmisión

La transmisión puede ser:

  • Directa – contacto de persona a persona:
    • Entre pacientes.
    • Del paciente al personal clínico/protésico.
    • Del personal clínico/protésico al paciente.
  • Indirecta – contacto con instrumentos, accesorios o mobiliario contaminados:
    • Impresiones dentales, Prótesis y Platinas.
    • Instrumentos, jeringas de aire, aspiradores.
    • Rollos de algodón, gasas.
    • Bandejas, asideros, puertas, cajones…

¿Cómo podemos minimizar el riesgo?

  • Llevando un control exhaustivo de las enfermedades de un paciente, teniendo un registro en su historial y actualizando estos datos regularmente.
  • Teniendo una adecuada higiene de manos: Lavado – Desinfección – Guantes
    • Las uñas deben estar cortadas a ras.
    • No deben tener esmalte
    • No se deben llevar joyas
    • Se debe prestar especial atención al lavado y secado entre los dedos, siempre antes y después de ponerse los guantes. El dispensador de jabón debe ser adecuado, con el menos contacto posible.
    • Para evitar erosiones en la piel, aplicar una gotita de crema de manos con pH neutro antes de ponerse los guantes
    • Repetir esto en cada cambio de guantes, que debe hacerse siempre entre paciente y paciente, y durante el tratamiento si el guante sufriera un daño visible.
  • Reduciendo la expansión de las gotas en suspensión de los aerosoles con la ayuda de una adecuada técnica de aspiración y el uso de dique de goma. Las gotas en suspensión pueden llegar a una distancia de hasta de 120cm.
  • Llevando un adecuado equipo de protección, compuesto de mascarillas, guantes, pantallas protectoras y ropa limpia. Como por ejemplo Vista Tec de Polydentia, siendo una pantalla que proporciona una protección segura, cómoda y sin reflejos, con varias opciones para adaptarse a usuarios sin gafas, usuarios con gafas y usuarios de magnificación.
  • Aislando todo el mobiliario que el personal pueda tocar y que sea difícil de limpiar, como reposabrazos del equipo, asidero de la lámpara, etc…
  • El personal de la clínica dental debe estar vacunado contra la tuberculosis, hepatitis, etc..

 

Un error común es pensar que un producto que ha pasado por el proceso de esterilización está estéril permanentemente, pero no es así.

Para que un instrumento esté estéril, antes debemos cerciorarnos de que esté adecuadamente limpio y desinfectado.

Si un instrumento sufre un proceso de esterilización, pero tiene algún residuo o mancha, sólo se esteriliza la superficie de estos, mientras que la parte del instrumento que haya debajo del residuo en sí seguirá estando contaminada.

Podéis seguir leyendo más sobre desinfección de una clínica dental en el siguiente link:

Grupo Kalma sabe de la importancia de la desinfección de tu clínica y por eso hemos elaborado un Manual de desinfección, el cual os podéis descargar en este link: Manual de desinfección